Licencias · 5 min de lectura
Es una de esas preguntas que casi nadie hace hasta que alguien más la hace por ellos: de todo lo que su empresa ya paga en licencias de software, ¿cuánto se está usando realmente?
Según Gartner, un programa sólido de gestión de activos de software (Software Asset Management, SAM) puede reducir hasta un 60% el gasto desperdiciado en software. (Fuente: Gartner, citado en InvGate, 2025) No es un ajuste menor — para muchas empresas, es la diferencia entre justificar o no la próxima renovación completa.
El fenómeno tiene nombre: shelfware, licencias compradas y guardadas en el estante, sin usarse. Ocurre por razones bastante comunes — un módulo se contrata pensando en un proyecto que después cambia de alcance, un equipo rota y el conocimiento de la herramienta se va con la persona, o simplemente nadie tiene el tiempo de auditar el uso real mes a mes.
Una gestión de activos de software bien hecha identifica tres cosas: software que no se usa en absoluto, equipos obsoletos que siguen licenciados, y riesgos de incumplimiento por licenciamiento insuficiente o excesivo. Las tres se traducen directamente en gasto — de más o de menos.
Si quiere partir por revisar su propia cuenta, el primer paso simple es preguntarle a su equipo de TI qué módulos usan todos los días y cuáles casi no abren — esa segunda lista suele ser donde está el ahorro. Conversemos sobre cómo verlo con más detalle en su caso.